A espaldas de la gente: #LeyDeSeguridadInterior

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Se puede hablar de un gran listado de temas que se aprobaron en esta legislatura y que fueron cuestionados por el proceso opaco en el cual se ha criticado la falta de verdadera deliberación pública, algunos de los más sentidos y sonados han sido: La Reforma en Telecomunicaciones, la Reforma Energética, la Reforma Educativa y ahora al final de la administración esta controversial Ley de Seguridad de Interior.

Esta ultima legislación propulsada por el PRI, una parte del PAN, Nueva Alianza y El Partido Verde reunió más de 204 votos en el pleno de la Cámara de Diputados y fue aprobada frente a la oposición de MORENA, PT y MC. Quizá lo más interesante y contradictorio de la jornada haya sido que la representación de Morena previamente al pleno votara a favor de modificar el orden del día para incluir en la discusión el proyecto de Ley de Seguridad Interior.

¿Qué implicaciones tendría en caso de prosperar una iniciativa como la Ley de Seguridad Interior?  Se seguiría con la normalización de la violencia. La óptica de la política de seguridad no cambiaria respecto a las dos últimas administraciones y el enfoque se mantendría en combatir la violencia con más violencia. La aprobación en la cámara baja de esta ley también significa la última etapa de la institucionalización del actuar militar en los asuntos de seguridad pública, aspecto históricamente y constitucionalmente asignado a civiles.

No hará mucha falta de recordar cómo en las administraciones pasadas pese, a tener patrullaje del ejército, la violencia alcanzó todos los rincones del país, de la Paz hasta Cancún y de Xalapa hasta Manzanillo se pudo sentir la ansiedad de ver interrumpidas miles de vidas por un clima de ausencia de Estado. Casos como Nochixtlan, Tanhuato, Ayotzinapa y más nos demuestran mediante profundas y conmovedoras historias de vida una trágica realidad que se replica a lo largo y ancho del territorio mexicano.

Una dolorosa evidencia de que esta opción ha fracasado está en considerar que en 2006 la CNDH recibió 190 quejas por torturas, ejecuciones y desapariciones y esta cifra se ha disparado hasta los 1075 reportes en años posteriores. Ni qué decir de las cifras de asesinatos dolosos que han sobrepasado las de países con abiertos conflictos militares. Para el recuerdo quedará cómo la “única esperanza de México” le abrió la puerta al oficialismo de siempre para planchar en el pleno una nueva estocada a nuestro sistema político.

@JuanYvesPalomar

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