Reina la opacidad en la depuración de la Policía Municipal de La Paz | Politify

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Reina la opacidad en la depuración de la Policía Municipal de La Paz

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Con un atraso de 3 años, comenzó la depuración policiaca de elementos no aprobados en evaluaciones de Control y Confianza en Baja California Sur (BCS), un proceso que despertó la solidaridad entre uniformados y dejó sobre la mesa que este proceso de despidos será muchas cosas, pero no es “confiable”.

Claro está, cualquier comunidad en la República mexicana lo daría todo por tener una “policía confiable”, esa fuente de inspiración heroica que la mayoría de los sudcalifornianos sólo hemos visto en programas como “La Ley y el Orden”. Ese policía que lo da todo por un ciudadano, que lleva un perfil de evaluador psicológico que arropa a la víctima  y que inspira respeto con sólo enseñar la placa con su nombre.

Si las evaluaciones de Control y Confianza nos garantizaran que con esta depuración policiaca nuestras corporaciones serán un “poquitín” más honestas, sin dudarlo habría un apoyo colectivo de los sudcalifornianos, pero no es así.

Un proceso de depuración en el que no queda claro cuál es el estatuto que se utilizar para decidir si un agente policiaco es apto o no; en el que no se le demuestra con pruebas tangibles a un elemento en qué falló; en el que se despide y días después se notifica,  sólo demuestra que la transparencia sigue siendo un sueño utópico para los ciudadanos.

Y es que, al menos en La Paz, es evidente que los ciudadanos necesitamos una verdadera depuración policiaca, una que nos garantice que el elemento despedido es un agente corrupto y nocivo, cosa que el examen de Control y Confianza no nos asegura.

El punto es que, en pláticas domingueras siempre puede salir a relucir alguna experiencia negativa con algún agente policiaco. Desde la normalización de las extorsiones policiacas hasta “cosillas” que podrían escucharse un poco banales, como el porte el momento de llevar el uniforme.

Con todas las historias de corrupción policiaca que hay en la ciudad de La Paz, me cuesta trabajo, como reportero y ciudadano, entender cómo es que las autoridades del Ayuntamiento o del Estado, no puedan llevar a cabo una verdadera evaluación que nos permita tener la certeza de que el policía que está siendo despedido, es un elemento que ha caído en casos de corrupción.

No importa si el oficial lleva 10, 15 ó 30 años de servicio en la corporación. La longevidad laboral no debe ser un escudo para que los agentes corruptos estén dentro de ninguna instancia de seguridad.

En una época en la que los mexicanos soñamos desesperadamente con mamar transparencia, no podemos permitirnos que un proceso de depuración policiaca se dé en la opacidad. Necesitamos pruebas, necesitamos evidencia y necesitamos una autoridad que dé la cara.

Quiero dejar claro que no estoy en contra de la depuración policiaca, estoy en contra de la opacidad, de la poca transparencia con la que se ha llevado a cabo el proceso de despidos en la Policía Municipal de La Paz.

Los paceños nos merecemos una verdadera depuración policiaca, una que nos garantice que se está cortando de tajo la corrupción, una que nos garantice que habrá policías que hagan valer la ley, una que nos garantice que no habrá extorsiones policiacas en el Malecón.

Necesitamos una depuración policiaca que nos ayude a educar a la sociedad sobre por qué es importante seguir las reglas, una que nos haga sentir confianza cada vez que vemos a las patrullas en las esquinas de nuestros barrios.

Necesitamos una depuración policiaca que nos garantice que la inversión de nuestros impuestos en la liquidación de un policía corrupto, nos traerá una mejor corporación.

El problema es que, hasta ahora,  los ciudadanos no tenemos pruebas por parte de las autoridades de que la depuración de elementos reprobados en Control y Confianza de verdad ayuda a expulsar a todos los agentes corruptos de la corporación.

Este proceso es una buena oportunidad para que los paceños nos quitemos ese estigma de que todos los policías son corruptos. Hay buenos elementos, hay que identificarlos y apacharlos para asegurarnos su crecimiento en una corporación que los necesita.

@GilSantisteban

*Politify